Sin hacer un juramento hemos hecho un compromiso.

 Hoy tuve un sueño revelador, el carro se volcaba, los bebes de otros lloraban.

Tambien surgió hoy el nombre de mi desgracia.

Cómo voy a poder aguantar una vida, aqui, en este lado de la cama.

Cómo voy a continuar intentandolo si no puedo apoyarme en el pecho de la paloma, o en el lomo del jaguar. esa pausa, ese momento amable, estoy contigo, estoy contigo, estoy conmigo.

Tu siempre tu, con tus grandes problemas y grandes procesos y grandes sumas de dinero.

Y yo siempre yo, pidiendo atención, robando especias, fumando a lo loco.

Conviertes la angustia de otros en tu propia autodestrucción. 

A tomado nombre mi maldición.


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